La propuesta del nuevo depósito para BSM Grues responde a la necesidad de reubicar temporalmente el actual depósito de Sant Genís. Por este motivo, el proyecto se define a partir de los requerimientos funcionales del servicio, priorizando la eficiencia de los recorridos, la seguridad y la clara separación entre las áreas públicas y privadas.
La organización del conjunto prevé un único acceso y salida para vehículos, una zona de atención ciudadana muy restringida y recorridos independientes para el personal operativo. También se incorporan áreas de custodia para bicicletas y patinetes, situadas cerca del edificio, cerradas perimetralmente y divididas en sectores, con previsión de recarga eléctrica para los patinetes.
El edificio se plantea en planta baja, con criterios de mantenimiento mínimo, y se organiza en cuatro ámbitos principales: atención ciudadana, trabajo operativo, apoyo al trabajo operativo y estacionamiento de vehículos de BSM. La propuesta prioriza una arquitectura funcional, robusta y adaptada a las necesidades de un servicio municipal en funcionamiento continuo.